Rancagua: Advirtió mal olor en su brazo tras operación y sufrió amputación
La Corte de Apelaciones de Rancagua confirmó que el Servicio de Salud O’Higgins deberá responder por la amputación del brazo dominante de un paciente que fue tratado por una fractura en el Hospital Regional de Rancagua, luego de que el tribunal considerara que el propio afectado advirtió a tiempo las señales de que algo andaba mal.
Una alerta que no fue escuchada a tiempo
Según consta en el fallo, el hombre manifestó reiteradamente durante sus controles médicos que notaba algo extraño en su brazo, incluyendo un mal olor en la zona tratada. Pese a no tener formación médica, insistió en que esos síntomas no le parecían normales.
Un antecedente que pesó especialmente en la decisión judicial fue que el paciente grabó con su celular uno de esos controles, lo que permitió acreditar que el deterioro venía manifestándose desde antes y no de forma repentina.
«Era parte de la recuperación», le dijeron
Durante el tratamiento, el paciente llegó a expulsar un perno y material óseo desde la zona afectada. Sin embargo, de acuerdo al fallo, esta situación le fue explicada como algo dentro de lo esperable en su proceso de recuperación, por lo que continuó conviviendo con fuertes dolores sin que se le realizaran a tiempo los exámenes necesarios para determinar qué estaba pasando realmente.
Con el correr de los meses, la infección ósea que en verdad tenía avanzó hasta un punto en que amputar su brazo se transformó en la única opción para resguardar su vida.
Una vida que cambió por completo
El paciente se desempeñaba como temporero agrícola, un oficio que depende directamente del uso de ambas extremidades. Al perder su brazo dominante, no solo vio afectada su capacidad de trabajar, sino también su autonomía en el día a día, además de secuelas psicológicas que quedaron acreditadas en el proceso.
El Servicio de Salud O’Higgins intentó atribuir parte de la responsabilidad al propio paciente, argumentando una eventual falta de adherencia al tratamiento, pero la Corte descartó ese argumento y confirmó íntegramente la responsabilidad del servicio de salud.
Aumenta el monto de la indemnización
La Tercera Sala del tribunal de alzada ratificó la sentencia del Segundo Juzgado Civil de Rancagua, pero decidió elevar el monto por daño moral de $40 millones a $60 millones, tomando en cuenta la irreversibilidad de la pérdida, la edad del paciente y el impacto integral que tuvo en su vida laboral, física y psicológica.

